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Como evitar los pensamientos negativos

Los pensamientos negativos son uno de los síntomas más difíciles de manejar, pero podemos aprender cómo evitar tener estos pensamientos perjudiciales.


Síntomas de depresión y ansiedad es una bitácora que surge con la intención de ser un punto de encuentro entre las personas que padecemos o hemos padecido el trastorno de depresión y/o el trastorno de ansiedad.

Evitar los Pensamientos Negativos
Como hemos sufrido este trastorno en nuestra persona, SÍ estamos capacitados para comprender qué tan importantes e incapacitantes son los síntomas que suelen acompañar a la depresión y/o la ansiedad (algo que no pueden decir muchos de los “especialistas” en su tratamiento y cura, puesto que, pueden empatizar y hacer un esfuerzo para comprender con la experiencia de lo aprendido y oído, pero nunca lo han padecido en sus carnes) y, sin lugar a dudas, uno de los síntomas más frecuentes, recurrentes y difíciles de lidiar son los pensamientos negativos.

Existe un dicho que reza:

“No hay peor enemigo que nuestra propia mente,
a la que no logramos silenciar y 
de la que no podemos escapar”.

Nosotros sí entendemos hasta qué punto afecta el hecho de tener una idea recurrente golpeando una y otra vez nuestro cerebro sin que tengamos manera de poder eliminarla: porque lo que queremos es eliminarla, que desaparezca, que nuestra mente no vuelva sobre ella,..., y no podemos.

En realidad no sabemos si alguien será capaz de conseguir este estado, esto es: de manera consciente y voluntaria decidir qué piensa y qué no. A la mayoría de las personas esto no nos ocurre, nuestra mente es como un ente distinto a nosotros, con voluntad propia y que parece que hace sólo aquello que quiere.

Aunque, como decimos, este síntoma de depresión y ansiedad, es de los difíciles de manejar, sí que podemos hacer una serie de cosas que nos van a permitir “sobrellevarlos” con mejores expectativas. Como en la mayoría de cosas sí podemos aprender


Vencer los Pensamientos Negativos

Cómo Vencer los pensamientos Negativos



Siempre se ha dicho que la lengua es indiscreta, cuando nos duele una muela, cuando nos hemos pegado un bocado, cuando nos la hemos mordido, etc. de manera inconsciente no podemos sino volver a hurgar en el lugar dolorido con la lengua. Intentamos evitarlo y, cuando volvemos a ser conscientes (normalmente porque vuelve el dolor) ya está la lengua tocando donde no debiera.

Con la mente ocurre algo similar: Para muchos de nosotros - que padecemos o hemos padecido de trastornos de depresión y/o de ansiedad -, la mente es con las preocupaciones lo mismo que los rumiantes con la comida, les damos vueltas y más vueltas sin llegar nunca a asimilarlos. Nos introducimos sin querer en un círculo vicioso del que resulta muy difícil salir.

Para vencer estos pensamientos negativos podemos seguir estos consejos:


Aceptar

Hemos puesto este punto como primero pues es, probablemente, el más difícil. Cuando queremos que el pensamiento negativo remita, en realidad lo que estamos queriendo es que desaparezca, que sea un recuerdo (de esos tan antiguos que ya ni recuerdas), que no haya existido.

Sabemos que existe la ansiedad, que la ansiedad es un sistema de defensa presente en todos los humanos, que la ansiedad en sí es beneficiosa pero que, los que padecemos de trastorno de ansiedad, tenemos este sistema alterado y nos está “complicando”, por lo que queremos que se apague definitivamente.

De la misma manera que cuando hablamos de trastorno de ansiedad, queremos apagar un sistema que no se puede apagar – pues perderíamos sus beneficios – y debemos entender y asumir que la cura de la ansiedad no pasará por eliminar la ansiedad de nuestras vidas sino por que el sistema vuelva a funcionar de la manera adecuada, de la misma manera, debemos entender que las preocupaciones forman parte de nuestra existencia.

Es normal tener un pasado, un presente y un futuro. Un pasado del que aprender y coger lo bueno que nos dio, un futuro porque debemos tener cierta previsión y esperanza y un presente porque es aquí y ahora cuando se está viviendo.

Los pensamientos negativos son una alteración y, normalmente exagerada y negativa de la realidad, debemos aceptar la realidad misma, no aquello que nosotros le añadimos. Es un proceso de aprendizaje, de comprender que está ahí, aceptarlo sin evaluarlo. No evitar que esté, sólo aceptarlo y apartarlo. Volverá y repetiremos el proceso como algo natural.


Distracción.

Una buena estrategia que podremos seguir al evitar los pensamientos negativos es la de realizar tareas que nos resulten gratas.

Evitar Pensamientos Negativos - Distraccion
Cuando el pensamiento negativo se ha apoderado de nuestra realidad es fácil que ya no encontremos la satisfacción en aquellas actividades que antes nos gustaban (lo sabemos bien quienes padecemos de trastorno de depresión y/o trastorno de ansiedad). Debemos intentar volver a reconquistar esta parcela de nuestra vida.

Reemprender las tareas que nos resultaban gratas, volver a aprender a disfrutar de ellas, volver a sentir como nuestro estado de ánimo mejora cuando las hacemos y, con esta mejoría en cómo nos sentimos, estaremos mermando la fuerza del pensamiento negativo.

No existen reglas generales sobre qué actividades son las recomendadas en este punto, cada persona encuentra (o encontraba) satisfacción en unas u otras: ver la tele, salir de compras, jugar a las cartas, hacer deporte, etc. Lo importante es recuperar aquello que nos hacía sentir bien a nosotros y, hacerlo.


Cambiar la Perspectiva.

La realidad es como es ... o no. La realidad que percibimos está distorsionada por nuestra apreciación de la misma, nuestro aprendizaje vital hace que interpretemos los hechos construyendo nuestra realidad.

Al hablar de los pensamientos negativos que nos afectan y que queremos aprender cómo evitar, un consejo que suele resultar útil es el de intentar ver esa misma realidad de la manera más objetiva posible.

Deberemos intentar observar esa realidad intentando ser realistas, intentando evitar el catastrofismo (a los que, reconozcámoslo, tenemos tendencia – normal: tememos un trastorno de depresión y/o ansiedad y es uno de sus síntomas característicos).

Evitar Pensamientos Negativos - Perspectiva
Para cambiar esta perspectiva no siempre es posible hacerlo por nosotros mismos, en estos casos es aconsejable ver qué opinan, como afecta a otras personas de nuestra confianza. Escuchemos qué nos aportan para tener una visión más objetiva.

Recordemos: escuchar no es oír: oír es un proceso por el que el sonido entra en nuestros oídos, escuchar es el proceso por el que asimilamos y procesamos con nuestro cerebro aquello que oímos.

Como ya comentamos al principio, nosotros hemos pasado este proceso y sabemos lo fácilmente con lo que despreciamos o desoímos la opinión de los demás – es, precisamente, uno de los síntomas de los trastornos de depresión y/o ansiedad -. Pensamos que no están en nuestro lugar, que nos les afecta como a nosotros, que no pueden llegar a entender, etc. En el fondo lo que estamos haciendo es aquello que en este consejo os invitamos a evitar, estamos escudándonos, poniendo excusas, para no aceptar que la realidad que nosotros percibimos pueda tener otros puntos de vista, que no sea tal cual nosotros la sentimos.


Anticipación.

Por desgracia los pensamientos negativos no vienen solos. Normalmente no existe un único pensamiento negativo, normalmente tras un pensamiento negativo vienen otros.

Un consejo es aprender a identificarlos para intentar parar su efecto incluso antes de que se produzca. En este punto los especialistas aconsejan que nos agenciemos una palabra muleta (del estilo: alto, para, no, etc.) que utilizaremos cuando percibamos un pensamiento que sintamos que puede ser negativo, una muleta a la que recurriremos cuando nos demos cuenta de que estamos volviendo a este pensamiento negativo.

Notar que no a todas las personas les resulta productivo esta palabra, esta orden a nuestro cerebro indicándole que no queremos avanzar en este pensamiento, ciertas personas necesitamos - antes que esta orden - un aliento, un empujón de fuerza que nos indique que somos capaces de superarlo, en estos casos deberemos recurrir a muletillas alentadoras: soy capaz, tengo que intentarlo, etc.



Los pensamientos negativos merman mucho nuestra capacidad vital. Esta realidad es aplicable a todas las personas y, en especial a aquellos que padecemos de trastorno de depresión y/o de trastorno de ansiedad.

Si bien no siempre es posible quitar los pensamientos negativos de nuestra mente, si podemos aprender cómo evitarlos o cómo vencerlos, para ello lo más importante será detectarlos de manera temprana y no alimentarlos para que crezcan.





Sintomas de Depresion y Ansiedad, Actualizado en: 17:24
Escrito por: Administrador

Curar la Depresion: Proceso Activo

¿Buscas una pastilla milagrosa que cure tu depresión o que sane tu ansiedad?. La respuesta al problema no la vas a encontrar ahí.


Síntomas de depresión y ansiedad es una bitácora que surge con la intención de ser un punto de encuentro e intercambio de experiencias para apoyar a las personas que padecemos de trastorno de depresión y/o trastorno de Ansiedad.

Es frecuente que cuando tienes un familiar, un allegado que sufre de depresión o ansiedad, no tengamos la experiencia, los conocimientos, la fortaleza para ayudarlos y recurramos a este tipo de bitácoras en búsqueda de alguna pista, alguna estrategia, algo que nos permita tener herramientas para apoyar a esa persona. Antes de nada, si este es tu caso, gracias de parte de la persona a la que pretendes ayudar.

Curar la Depresion - Proceso Activo
Los trastornos de depresión y/o ansiedad son trastornos que, sin tener un reflejo claro en la parte visible de la persona, acarrean toda una larga serie de síntomas que limitan sobremanera la forma en que podemos continuar con nuestra existencia. La sintomatología (los síntomas) de los trastornos de depresión y/o ansiedad, además de ser en muchas ocasiones coincidentes, suelen tener la característica de resultar incapacitantes: cada persona experimenta distintos síntomas, síntomas que van evolucionando hasta encontrar aquél o aquellos que nos impiden continuar con nuestra vida.

Ante esta situación, lo normal (además de lo lógico) es buscar a toda costa aquello que nos libere de este sufrimiento. Buscamos un tratamiento, una pastilla, un embrujo que nos libere de este sufrimiento. Una solución rápida, una solución efectiva y,..., que no requiera de nuestra colaboración, pues nuestras fuerzas están francamente mermadas.

Tanto si eres una persona que busca esa manera de ayudar, como si eres esa persona afectada por la depresión y/o la ansiedad, os tenemos que decir que, lamentablemente, el proceso de cura va a requerir de la implicación del afectado. Tu que buscas ayudar, realmente debes felicitarte por ser el apoyo que le va a fortalecer, pero no puedes hacer el trabajo por él. Tú que buscas el “milagro”, que sientes que ya no tienes fuerza para mas, debes saber, que ahora estás en el buen camino, cuentas con la mejor herramienta para curar la depresión y/o la ansiedad: Tu.


Curar la Depresión y Curar la Ansiedad



No son pocos los articulistas de Internet que defienden que los trastornos de depresión y ansiedad se deben a personas “débiles” que no pueden soportar la realidad.

Articulistas estos que extienden la idea que las personas que estamos afectadas por la depresión y la ansiedad somos débiles mentalmente, no tenemos el coraje necesario para afrontar aquello que ello sí soportan: a estas personas no estaría mal que pudieran experimentar por un sólo día los síntomas de depresión y ansiedad para que comprendieran lo erróneo de sus afirmaciones, para que fueran conscientes del sufrimiento que acarrean y, como siendo "mentalmente débiles" es imposible de sobrellevar.

No, las personas con trastorno de depresión y/o ansiedad no somos personas débiles de mente.

Ya hemos hablado que el trastorno de ansiedad se debe a una alteración del sistema evolutivo defensivo llamado ansiedad y que es el que nos alerta ante un peligro inminente. En el caso de las personas que tenemos depresión tenemos una alteración que nos impide sobrellevar el día a día con la carga que supone el pasado.

Ambas son alteraciones que tienen que ver con la manera en que sentimos la realidad, somos personas con una percepción de la realidad alterada. Una alteración que, por desgracia, todavía no sabemos a qué responde. Una alteración que, al ser de origen desconocido, da rienda suelta a estos escritores a afirmar que se deben a una debilidad en el carácter. Una afirmación sin ningún tipo de fundamento.

Lo que sí es un hecho cierto y demostrado es que, de deberse a una alteración química o física, todavía no se conoce cual es ni se ha encontrado ningún fármaco que permita sanarlo. Por tanto, la solución tradicional de la pastilla, no es aplicable en estos trastornos.

Los fármacos nos apoyaran en ocasiones, pero nunca nos sanarán.

Pese a tener un origen desconocido sí se ha demostrado que con una reprogramación activa de la manera de razonar la realidad de la persona afectada es posible (inclusive seguro) que los trastornos de depresión y ansiedad se curen.

No se sabe si este cambio en la manera de razonar revierte el proceso químico o físico que originó la dolencia (lógico pues no se sabe si tiene este origen), no se sabe bien qué motiva esta cura, pero sí está demostrado empíricamente que con un cambio en nuestra manera de razonar la realidad podemos curar la depresión y/o curar la ansiedad. En realidad es la única manera conocida y demostrada que existe actualmente.

El hecho de requerir una modificación en la manera de percibir la realidad es el que obliga sí o sí a nuestra participación.

Imaginemos que somos unas personas que tenemos “reparo” al mar. Esta situación sólo va a estar superada en el momento en que podamos estar junto a él sin que nos resulte traumático o incluso, en casos, cuando podamos bañarnos en él con libertad y alegría. En este camino de superación, nos van a poder acompañar nuestros amigos, nos vamos a poder apoyar en recursos, pero inevitablemente debemos ser nosotros quienes acabemos venciendo nuestro reparo.


Inciso: El ejemplo sirve para ilustrar por qué los medicamentos no curan la depresión ni la ansiedad. Con medicinas podemos dormirnos y despertarnos cuando ya estemos alejados, podemos dormirnos y despertarnos dentro del agua, podemos,..., ponemos inhibir nuestra reacción natural, pero no se resolverá el problema, continuaremos teniendo reparo y el saber que dependemos de estos fármacos sólo incrementará esta dificultad.


A algunas personas les asusta oír esto, consideran que el estar sufriendo un trastorno de depresión y/o ansiedad es una prueba de que ellos no pueden curarlo pues, de haber podido, no habrían caído en sus garras. Ciertamente un razonamiento lógico, pero equivocado, equivocado porque caímos en la depresión y/o la ansiedad no se sabe por qué (pudo ser una alteración física o química y nos estaremos culpando por algo totalmente ajeno) y el que no hayamos sido capaces de curar la depresión y/o la ansiedad no de debe a nuestra incapacidad sino a no conocer el cómo se hace.


No nacemos aprendidos, pero sí podemos hacerlo (Sí, tu también). Podemos aprender a curar la depresión y la ansiedad, podemos aprender cómo hacerlo y contamos con la única herramienta indispensable: nosotros.



Sintomas de Depresion y Ansiedad, Actualizado en: 16:42
Escrito por: Administrador

Pastillas para la depresion, Mentira?

Tenemos síntomas de depresión y ansiedad y buscamos pastillas para curarlos, pero: ¿Realmente funcionan las pastillas para la depresión y ansiedad?.


En este mundo hay personas que ante cualquier enfermedad acuden a su médico especialista a la búsqueda de la pastilla que les permita resolver su mal. El caso de los trastornos de depresión y/o de ansiedad no es un caso aislado y la medicina ha desarrollado poderosos productos para su tratamiento específico.

Así, si es usted una persona de las que busca un medicamento, un fármaco, una pastilla que le permita superar los síntomas de depresión y ansiedad, si es de las personas que cree que dicha pastilla debe existir y está convencido de que le va a ser de utilidad, si es de las personas que necesita estar medicado para saber que está actuando contra los trastornos de depresión y ansiedad; no lo dude, no siga leyendo este artículo y acuda a su médico especialista y póngase en sus manos para un tratamiento. (Nota importante: Por su peligrosidad, nunca deberíamos tomar medicamentos específicos para los trastornos de depresión y/o ansiedad sin el oportuno control médico.)


Suponemos que el consejo anterior puede resultar sorprendente para quienes, como es nuestro caso, prefieren evitar el consumo de preparados químicos y sólo recurrir a ellos en caso de resultar inevitable. Si continúa leyendo, intentaremos explicarlo.

Si es usted de las personas diagnosticadas con trastorno de depresión y/o ansiedad y tiene sus dudas sobre si se deben o no tomar pastillas para su cura, la respuesta – según los últimos estudios – es que tiene usted una duda muy razonable.


Pastillas para la Depresión y/o Ansiedad



Ante los trastornos de depresión y/o ansiedad se han desarrollado muchas pastillas específicas para su tratamiento. Estos tratamientos se fundamentan en el hecho de presuponer que los trastornos de depresión y ansiedad se deben a alteraciones en la química de nuestro cerebro.

A diferencia de lo que ocurre con los trastornos mentales tales como la esquizofrenia o el trastorno bipolar, en el caso de los trastornos de depresión y ansiedad no se ha podido encontrar una alteración en la química del cerebro que sea la causante de los mismos, por lo que: las pastillas para la depresión y la ansiedad intentan corregir “a ciegas” un desequilibrio químico del cerebro. Un desequilibrio que pueda existir o no pero que, de existir, se desconoce a ciencia cierta cual es.

Cuando los médicos tratan los trastornos de depresión y/o ansiedad tenemos tres tipos de pastillas principales: Benzodiazepinas, antidepresivos e inhibidores de la recaptación de la serotonina.

Los estudios realizados lo que sí han constatado de manera fehaciente es que las benzodiazepinas son pastillas que generan adicción, esto es: al tomarlas nuestros cuerpos generan una dependencia, de manera que para abandonarlas hay que pasar un “mono” - que los médicos reducirán con un abandono pautado y controlado – pero que hay que pasar.

Lo que también es un hecho es que los estudios recientes parecen demostrar que las pastillas para la depresión y/o la ansiedad que existen actualmente en el mercado, además de resultar peligrosas en su consumo, no tienen ningún valor terapéutico, esto es: son peligrosas y no sirven para curar.

Pastillas Para La Depresion - Mentira

En su libro Adiós Ansiead, David Burns expone esta afirmación.

Según un estudio, citado en el mismo libro, realizado por varias universidades americanas, en el que se trataron pacientes con cuadros de depresión graves con tres posibles tratamientos alternativos: un primer grupo se trataba con un fármaco desarrollado específicamente para esta dolencia, un segundo grupo con el tratamiento natural tradicional (hierva de san juan) y un tercer grupo con un placebo (Se entiende por placebo un producto inocuo, esto es: un producto que puede consumirse sin ningún peligro para la salud y que esté demostrada la existencia de relación curativa. Por ejemplo, en el caso del trastorno de depresión, serían placebos: H2O (agua) o un concentrado de C12H22O11 (para nosotros: azúcar)).

El resultado del citado estudio resultaba completamente sorprendente: frente al 24% de los pacientes que mejoraron consumiendo el producto natural, lo hicieron el 25% de los tratados con la pastillas para la depresión, esto es: un preparado químico de riesgo para una ganancia de un 1%. Algunos pensarán que es un riesgo que debe asumirse pero, probablemente, cambiarán de opinión cuando sepan que el 32% de los tratados con placebo mejoraron. La conclusión es clara; ni tratamiento natural, ni pastillas para la depresión y/o Ansiedad, el mejor resultado se obtiene con un placebo, esto es: con el convencimiento de que se está tratando el trastorno.

En línea con la misma idea se exponen contrastes realizados entre las investigaciones realizadas por los laboratorios farmacológicos y lo que después han contrastado estudios imparciales. Según las conclusiones, los estudios imparciales indican que no existe diferencia de mejoría entre los pacientes tratados con pastillas para la depresión y/o ansiedad y aquellos tratados con placebos. En la misma línea los estudios realizados por las farmacéuticas (interesadas en un resultado positivo pues se están arriesgando millones), tampoco demuestran una efectividad real de las pastillas frente a los placebos (las diferencias son mínimas y se pone en duda la corrección en la realización de dichos estudios).


Como hemos anunciado estas informaciones se han obtenido de la divulgación realizada por David Burn, un psiquiatra que, pese a que él mismo reconoce que en sus orígenes laborales era un firme partidario de la psicofarmacia, su trabajo posterior le ha conducido a considerar que la mejor manera de tratar los trastornos de depresión y ansiedad es mediante la terapia conductual, evitando – salvo casos extremos y sólo como terapia de choque – el recurso de las pastillas para la depresión y/o ansiedad.

No hay mayor fe que la del converso y, por esta misma razón, algunos de nuestros lectores defensores del uso de las pastillas podrán poner en duda las afirmaciones de este psiquiatra, pero, permítannos reflexionar que estas afirmaciones:

  • Se han realizado por escrito y, de no ser ciertas y estar contrastadas, es seguro que le hubieran obligado a retirarlas.

  • Según estos mismos estudios, el mejor efecto se obtiene con las personas que creen estar en el tratamiento correcto, por lo que, si usted es de las personas que cree que no puede haber cura sin pastillas para la depresión y/o ansiedad, debe tomarlas – insistimos: bajo control médico-


Si usted es de los que prefiere evitar el uso de pastillas, estos argumentos refuerzan su preferencia: consumir productos relativamente peligrosos que no han demostrado su eficacia superando placebos es algo cuanto menos discutible.



Sintomas de Depresion y Ansiedad, Actualizado en: 16:36
Escrito por: Administrador

Relacion entre Ansiedad y Depresion

¿Son lo mismo Ansiedad y Depresión? ¿Por qué coinciden en la misma persona?. Analizamos la relación entre estos trastornos.


Existe una realidad estadística: Los trastornos de depresión y ansiedad suelen presentarse juntos, esto es: las personas que padecen de trastorno de ansiedad suelen experimentar un cierto grado de depresión y viceversa, las personas que padecen del trastorno de depresión, con frecuencia también experimentan, en mayor o menor grado, cierto nivel de ansiedad.

Ante dos sucesos que coinciden en el tiempo existen distintas explicaciones:

Sonrisa de Payaso
La primera tiene que ver con que sea un acontecimiento casual: algunas personas que tienen una fractura en la pierna, se resfrían, y algunas personas que están resfriadas sufren una fractura de pierna. De esta coincidencia no puede extraerse que exista correlación alguna pues la frecuencia con la que ambos episodios se muestran a la vez es muy baja.

En el caso de los trastornos de depresión y ansiedad esta frecuencia estadística es mucho más elevada, de hecho lo que resulta infrecuente es que las personas con uno de los trastornos no tengan cierto grado del otro.

Existen muchas teorías que vienen a tratar de explicar el porqué de este porcentaje:

La primera teoría se basa en afirmar que se trata de una confusión, esto es: las personas que padecemos de trastorno de ansiedad o las que padecemos de trastorno de depresión no somos capaces, habitualmente, de describir qué es exactamente lo que sentimos. Las personas con estos trastornos sólo sabemos que nos sentimos “trastornados”, que algo no funciona como antes en nuestro interior y no solemos disponer del vocabulario necesario para expresarlo con concreción. De esta dificultad de comunicación y del hecho de tratarse ambos de alteraciones del ánimo, se desprende el que unas veces lo que trasmitimos sea clasificable como trastorno de depresión y otras como trastorno de ansiedad.

Otra teoría defiende que es el trastorno de ansiedad el que conduce a un estado de depresión. Según esta teoría, las personas con trastorno de ansiedad solemos ver limitada nuestra capacidad vital, solemos encontrar dificultades en nuestros quehaceres cotidianos, solemos tener – en especial cuando el trastorno de ansiedad es grave – serios impedimentos para llevar “una vida normal”; ante este panorama es normal que nos invada un cierto grado de negatividad, tristeza y desesperación que es el que confundimos con trastorno de depresión.

Una tercera teoría vendría a indicar que es el trastorno de depresión el que nos encamina a un trastorno de ansiedad: bajo esta teoría, la incapacidad de realizar nuestra vida con normalidad hace que no veamos con esperanza el futuro, que temamos el qué ha de venir y, por tanto, podamos expresar un cierto nivel de ansiedad.

La última teoría es aquella que justifica esta coincidencia estadística de los trastornos de ansiedad y depresión en la misma persona y tiempo en que ambos comparten el mismo origen, esto es: según esta teoría, las causas que desencadenan los trastornos de ansiedad y de depresión son varias y, frecuentemente, una o varias de ellas sean comunes en ambos trastornos, aunque luego haya otras que refuercen más alguno de los trastornos.

Como vemos se trata de teorías, esto es: son hipótesis de trabajo basadas normalmente en la experiencia profesional pero ninguna de las cuales ha podido ser constatada como definitoria (de ser así, ya no sería una teoría sino una explicación demostrada y las demás habrían sido descartadas).

Lo que sí es una realidad constatada es que confundir trastornos de ansiedad y de depresión puede resultar fácil pues: ambos son trastornos del ánimo, ambos comparten muchos de los síntomas y ambos están relacionados con el miedo.

Ahora bien, hasta aquí llega su similitud: los trastornos de ansiedad y de depresión son distintos en tanto en cuanto expresan un temor a cosas diametralmente diferentes:

  • El trastorno de ansiedad es un temor anticipatorio, es una respuesta natural exagerada ante la posibilidad de un peligro que estamos previendo y que, normalmente, sólo existe en nuestro interior o que, de existir, no requiere del nivel de ansiedad que se nos dispara.

  • El trastorno de depresión es un temor a la aceptación del pasado y a sus implicaciones, es un temor a no poder superar algo de nuestro pasado o el temor a sentirnos despreciados por superarlo (aunque sea en apariencia).


Como vemos los trastornos sobre los que trata esta bitácora están relacionados, son distintos pero comparten una coincidencia estadística que hace que debamos tenerlos en consideración conjuntamente.

El tratamiento de ambos es distinto pero en esta bitácora veremos que se trata de trastornos superables y, con las adecuadas técnicas de aprendizaje, de una manera rápida y total.


Sintomas de Depresion y Ansiedad, Actualizado en: 15:26
Escrito por: Administrador

Depresion Ansiedad y Sentimientos

La manera en que nos sentimos hace que no veamos la realidad y cada vez nos hundamos más en el pozo de la depresión y la ansiedad.

A partir de la observación de las personas que padecemos trastornos de depresión y ansiedad es fácil percatarse de que tenemos una percepción de la realidad distorsionada.

Las personas que padecemos los trastornos psíquicos de depresión y ansiedad, frecuentemente tenemos lagunas mentales (mente en blanco), dificultades para centrar nuestra atención, pérdidas de memoria, "despiste", etc. Características estas que hacen que vivamos aislados de la realidad, alejados de las cosas cotidianas, etc.

Con esta premisa, muchas de las escuelas tradicionales del tratamiento de los trastornos de depresión y ansiedad han considerado que nuestros sentimientos están interfiriendo en la manera en la que percibimos la realidad, que la manera en que nos sentimos impide el que veamos la realidad tal cual es y, por tanto, no podamos vivirla con normalidad (como lo hacen los demás). Son nuestros sentimientos los causantes de nuestra depresión y ansiedad.

Me siento triste, esta tristeza nubla mi visión de la vida y cada vez me hundo más

Este es un tema importante, pues de este planteamiento surgen distintas escuelas que tratan de curar los trastornos de depresión y ansiedad y que se basan, fundamentalmente en que, puesto que son nuestros sentimientos los que están interfiriendo en nuestra capacidad de percibir la realidad tal cual es y disfrutar de ella, la cura de la depresión y la ansiedad deberá centrarse en corregir dichos sentimientos: debemos entrar en comunicación con los sentimientos, profundizar en cómo nos sentimos para corregir aquello que nos altera, aquello que nuestro yo interior trata de comunicarnos como paso inexcusable a nuestra cura.

A partir de los estudios más recientes podemos concluir que: este planteamiento está equivocado.

LA DEPRESION Y LA ANSIEDAD
NO SON CONSECUENCIA DE NUESTROS SENTIMIENTOS

Veamos el mecanismo de captura de la información que tenemos:

Los humanos percibimos la realidad que nos envuelve a partir de los sentidos (vista, oído, olfato, gusto y tacto). Para ello disponemos de distintos órganos que son quienes capturan esa realidad y remiten la información a nuestro cerebro.

La realidad de nos envuelve es algo ajeno a nosotros, las cosas ocurren y pasan a ser realidades. Nuestros órganos encargados transmiten la información que perciben, sin analizarla, nuestros ojos son como la cámara de un portero automático, captura la imagen y la remite al terminal.

Cuando la información llega a nuestro cerebro, este la procesa, la evalúa y a partir de este análisis concluye si lo que está percibiendo es beneficioso para nosotros, nos resulta perjudicial o simplemente no nos afecta.

En tanto en cuanto nuestro cerebro no procese la información recibida, no sabremos de qué manera nos afecta. Es del conocimiento de cómo nos va a afectar lo percibido de lo que se crearán los sentimientos: si razonamos que es beneficioso, tendremos alegría, si razonamos que es perjudicial, tristeza, temor, etc.y si procesa que no nos afecta, simplemente pasará sin que recabemos en ello.

Sentimientos - Depresión - Ansiedad


Como vemos el planteamiento tradicional está equivocado: no son nuestros sentimientos quienes alteran la manera en la que percibimos la realidad sino que es la manera en la que razonamos la realidad la que está desembocando en los sentimientos.


Sentimientos y Sintomas Cognitivos




Al principio del artículo hemos descrito una serie de síntomas cognitivos de los trastornos de depresión y ansiedad.

Hablar de síntomas de depresión y ansiedad es hablar de alarmas que nos informa que algo no funciona bien. Hablar de síntomas cognitivos es hablar de la manera que tenemos de razonar la realidad. Los síntomas cognitivos relacionados al principio del artículo (lagunas de memoria, dificultad de concentración, etc.) son los síntomas cognitivos visibles, los que pueden ser observados por otras personas y, por tanto, pueden ser identificados con mayor celeridad (nos pueden informar de ellos).

Otro tipo de síntomas cognitivos, menos visibles, pero más interesantes desde el punto de vista de nuestro objetivo de curar la depresión y la ansiedad, son los que tienen que ver con la manera que tenemos de razonar la realidad. Estos síntomas suelen ser difíciles de detectar por que suelen estar muy interiorizados, es tanto el tiempo que llevamos razonando de esa manera que pensamos que es la única manera de razonar, es tanto el tiempo que convivimos con ellos que los hacemos de manera automática, sin ni tan siquiera darnos cuenta.

El que estén interiorizados no quiere decir que deban seguir ahí, ni mucho menos que sean maneras de razonar correctas. ¿Recuerdas la inocencia con la que percibías la realidad de más joven?. Puedes alegar que justamente esta inocencia es la que indica que esa manera de razonar estaba equivocada, que han sido los años los que te han demostrado que estabas equivocado y ahora estás en lo correcto; permíteme una reflexión: tu manera de ver la realidad desde la inocencia no te provocaba dolor y sí felicidad y la actual no te permite ver más que los problemas asociados a cada cosa.

Con esto no queremos decir que tengamos que volver a la inocencia y desaprender lo aprendido sino que debemos reevaluar aquello que razonamos y darnos cuenta que estamos interpretando la realidad de una manera distorsionada (basta con hablar con otras personas para darnos cuenta que no razonan la realidad de la misma manera que nosotros), debemos percatarnos de esta alteración para comenzar nuestro camino de curar la depresión y la ansiedad.

Vamos a poner como ejemplo un de los síntomas cognitivos más habituales: el filtro mental.

"Juana, es una joven emprendedora de éxito, finalizó los estudios de forma brillante y emprendió una aventura empresarial que le ha permitido en poco tiempo disponer de la independencia económica que todos buscamos, crear una cartera sólida de clientes e incluso recibir el premio a la emprendedora del año.
Un día Juana recibe la visita de uno de sus comerciales y este le indica que uno de sus clientes está muy descontento con  el último lote de producto recibido. Este cliente le había comunicado que no estaba satisfecho con el funcionamiento de la empresa: los tiempos de entrega no eran los debidos, la calidad del embalaje dejaba mucho que desear, la facturación era excesiva, etc.
En este momento Juana se siente frustrada, nada de lo que ha hecho hasta ahora sirve para nada, la opinión de este cliente va a correrse como la pólvora entre los demás clientes y estos cancelarán sus pedidos, reclamarán pérdidas, ella se verá obligada a cerrar y habrá fracasado en la vida."

Aunque en la historia que se describe existen distintas alteraciones en el razonamiento, vamos a fijarnos en la que llamamos filtro mental: este síntoma se presenta cuando - de manera normalmente inconsciente - restamos valor a las cosas positivas y nos quedamos sólo con las negativas, maximizándolas. En el caso de Juana, ha restado importancia a los éxitos cosechados y se ha centrado en la opinión de ese único cliente descontento.

Cuando aplicamos el filtro mental no permitimos que nos entre ninguna realidad que pueda contradecir aquello que queremos que sea la verdad. Si pensamos que somos unos fracasados en nuestro trabajo, restaremos valor a los halagos hasta el punto de anularlos y maximizaremos las críticas hasta pensar que son el todo y la realidad.


Estas alteraciones del pensamiento constituyen los síntomas cognitivos de la depresión y la ansiedad, estas alteraciones son las responsables de que percibamos la realidad de manera equivocada, que razonemos los acontecimientos de manera equivocada, que percibamos peligros donde no los hay, etc. Estas alteraciones son las responsables de los sentimientos que acompañan a la depresión y la ansiedad.

Debemos replantear el razonamiento y, de esa manera, habremos aprendido cómo curar la depresión y la ansiedad.



Sintomas de Depresion y Ansiedad, Actualizado en: 18:13
Escrito por: Administrador

5 estrategias para vencer la pasividad

Pasividad, desgana, cansancio, síntomas de depresión y ansiedad. Veamos que no todo es como aparenta y aprendamos cómo vencer la pasividad.

Vencer la Pasividad 01 - SintomasdeDepresionYAnsiedad.blogspot.com
El premio Nobel de literatura Camilo José Cela decía de sí mismo que era un vago reconocido y, para vencer esta cualidad utilizaba una técnica que le distinguía de los demás artistas: él no esperaba a que la musa de la inspiración le bendijera con una idea extraordinaria, por el contrario se levantaba todos los días y escribía un mínimo de 5 hojas, si al día siguiente cuando releía veía que no tenían la calidad necesaria, simplemente las destruía y volvía a comenzar. Según él, si se hubiera quedado esperando el toque de la inspiración jamás hubiera escrito nada.

Cuando padecemos depresión o ansiedad, cuando estamos bajo los síntomas de depresión y ansiedad, una de las primeras cosas que debemos aprender es que permanecer recogidos e inapetentes no hará otra cosa sino aumentar nuestro estado.

Los humanos - salvo honrosas excepciones - somos vagos por naturaleza, tendemos a la inactividad. Cuando estamos sufriendo un trastorno de depresión o uno de ansiedad, esta "vaguería" se incrementa y se justifica por los dolores, el mareo, el cansancio y síntomas similares que tienen por costumbre acompañar estos trastornos. Así las personas que padecemos síntomas de depresión y/o sanidad tendremos que hacer un esfuerzo adicional para vencer la pasividad, algo que resultará más fácil con una serie de consejos.

Tenemos la costumbre de auto-justificarnos con razonamientos del estilo:

  • No tengo ganas y voy a esperar a ver si me apetece.
    Este razonamiento no nos convence ni a nosotros mismos, sabemos que no tenemos ganas y que, probablemente - por no decir a ciencia cierta -, estas ganas no van a llegar.
    Algo que va en contra de nuestro razonamiento es que, normalmente, las ganas de hacer algo funcionan al revés de como se plantea, cuando menos hacemos menos nos apetece y cuanto más hacemos, más ganas tenemos.

  • Lo puedo hacer más tarde.
    Lo puedo hacer más tarde, o no quiero ahora pero luego quiera o no lo haré, etc., estos razonamientos no aportan nada, aplazar lo inevitable no hace que esto no ocurra y, por tanto, lo mejor es no aplazar nada y actuar en el momento. Puede resultar costoso al principio pero resulta sorprendentemente gratificante cuando nos damos cuenta que aquello que esquivábamos ya está hecho.

  • Ahora no es el momento.
    Puede que tengamos razón en alguna ocasión pero normalmente sabremos que no vamos por un razonamiento adecuado cuando no sepamos responder a la cuestión de ¿cuándo será ese momento?. Normalmente estamos escondiendo bajo la prudencia lo que, en realidad, es puro miedo. Tenemos que luchar contra ese miedo (sin ser temerarios).

  • Demasiado difícil para mí.
    Esta afirmación esconde el mismo miedo: puede ocurrir que ya lo hayas intentado y fracasaste, esto de lo único que te informa es de qué debes cambiar y si nunca lo has intentado, no tienes argumentos para defender que sea demasiado para ti que no sean el propio miedo anticipatorio. Recordemos, si no lo intentamos no sabemos si podemos.


Como decíamos en la introducción de este artículo, aunque todos (en mayor o menor medida) debemos encontrar la manera de vencer nuestro inmovilismo natural, las personas que padecemos de trastorno depresivo o de ansiedad tendremos que realizar un esfuerzo adicional para vencer la pasividad y, para ello, van a ser de gran utilidad las siguientes,

Vencer la Pasividad: 5 estrategias



Vencer la Pasividad 02 - SintomasdeDepresionYAnsiedad.blogspot.com

Si recordamos cómo estabamos antes de padecer nuestro trastorno, es relativamente fácil asociar los momentos de actividad con chispas, sucesos energéticos, detonantes en definitiva de nuestra puesta en marcha. Para vencer la pasividad debemos encontrar esos detonantes que nos activen y no permitan avanzar.


  • Cambio.
    La rutina, la monotonía, hacer siempre lo mismo conducen por si mismas al cansancio y la apatía. La primera estrategia será introducir cambios en esa rutina para encontrarnos con situaciones nuevas que nos despierten – para hacerlo bastará con pequeños cambios, por ejemplo: exploremos nuevos caminos para ir al trabajo, algunos serán más largos pero descubriremos nuevos edificios, tiendas, etc., otros sencillamente no nos resultarán útiles, etc. En realidad lo importante es volver a despertar nuestra curiosidad.

  • Pacto escrito.
    Sigue siendo sorprendente la capacidad de compromiso que se obtiene sólo con plasmar por escrito aquello que nos proponemos. Con sólo realizar una lista con aquellas cosas que pretendes hacer en el día e ir anotando su nivel de ejecución, se consigue un nivel de auto-compromiso, de compromiso con uno mismo que nos empuja a cumplir lo propuesto.

  • Priorización.
    Establecer una gran lista inabarcable no es precisamente la mejor estrategia a utilizar. Primero debemos ser conscientes de qué tareas podemos abarcar (forzando un poco), luego deberemos establecer una prioridad en ellas: cuales son las más importantes y así, si dejamos algo por hacer, será de lo menos importante.
    Nota: Aunque esto debe ser valorado, resulta conveniente comenzar por aquellas tareas que menos nos agradan, para suavizar el resto de la jornada.

  • Palabra talismán.
    Esta estrategia está sacara directamente de los deportistas, quienes llevan mucho tiempo poniéndola en práctica con muy buenos resultados. En momentos de decaimiento, cuanto las cosas se ponen difíciles, se auto-animan, se insuflan energías adicionales recurriendo al grito de esta palabra.(¿recordamos el famoso ¡vamos! de cierto tenista español).

  • ¡Premio!
    Exacto debemos aprender a valorar nuestros esfuerzos y, para ello, nada mejor que recompensarnos por los mismos. En este contexto estos premios serán cualquier cosa que nos satisfaga, algo que nos motive a continuar – no tiene porqué ser un capricho material (la economía no siempre lo permite) pero hay otras cosas que puedes regalarte que te gustarán y te motivaran (un baño caliente, retrasar la hora de levantarte 15 minutos, etc.)


Resumiendo: 

En muchas ocasiones la pasividad no está tan motivada por el cansancio que tenemos sino por la falta de motivación.

Cuando padecemos de trastornos depresivos o ansiosos, tenemos una dificultad añadida a vencer esta pasividad, una dificultad que es engañosa: si buscando recargar energía, dejamos de hacer cosas, esta misma apatía repercute en nuestro trastorno y nos produce menos energía aún.

Vencer la pasividad será la solución y, para ello, hemos visto una serie de estrategias que resultan de utilidad. Cuando antes comencemos a hacer cosas, antes venceremos la pasividad y, al vencerlo encontraremos que la próxima vez nos resultará más fácil.


Notas:
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Tus dudas o comentarios serán bien recibidos.


Sintomas de Depresion y Ansiedad, Actualizado en: 10:33
Escrito por: Administrador

Sintomas De Depresion en las Mujeres

Generalizar no suele ser lo más acertado. La depresión tiene unos síntomas distintos en las mujeres. Analicemos estos síntomas de depresión.

Cuando hablamos de depresión, al igual que cuando hablamos de la mayoría de cosas, tendemos a generalizar, a crear conjuntos de características comunes a todos. En el caso de la depresión, estas características también se pueden aplicar, pero el hecho de incluir a todo el mundo en el mismo saco es - cuanto menos - excesivo.

Sintomas de Depresion en la Mujer - SintomasDeDepresionYAnsiedad.blogspot.com
Al igual que en nuestro anterior artículo "síntomas de depresión en hombres" (enlace: ) tratábamos sobre el modo específico y diferencial en que la depresión afecta a este sexo, hemos decidido dedicar este artículo a ellas, a les afecta a ellas la depresión y cuáles son los síntomas de depresión con que se presentan con mayor frecuencia.

Nota: Somos conscientes que esto sigue siendo una generalización y no a todos los hombre s ni a todas las mujeres se les presenta igual pero con estas agrupaciones se precisa algo más.

Estadísticamente el trastorno de depresión afecta más a las mujeres que a los hombres, pero la respuesta al porqué de ello no es fácil de atribuir. Son muchos los factores que influyen, conocerlos y entenderlos nos ayudarán a minimizar el riesgo de padecer el riesgo de sufrir un trastorno de depresión y. - lo que es más importante-, nos ayudarán a combatir la depresión con mayor eficacia.


La Depresión en las Mujeres.

El trastorno de depresión (trastorno depresivo) es un trastorno que afecta o puede afectar de manera muy seria cada una de las facetas de la vida de quién lo padece. La Depresión puede afectar tanto a la vida social, a la relaciones, a la carrera profesional, al modo en que una persona se auto-valora y a los objetivos vitales de quien lo padece.

En el caso concreto de las mujeres, este trastorno es más preocupante pues -estadísticamente - son más propensas a padecerlo (organismos de salud consideran que alrededor de una de cada ocho mujeres ha experimentado o experimentará algún episodio de depresión en su vida).

Los factores que diferencian a hombres y mujeres tiene que ver tanto con las diferencias físicas entre ambos - por ejemplo: las hormonas reproductivas, cuya alteración produce cambios en el organismo que pueden desembocar en depresión - como psicológicas - el distinto rol social, la manera en la que afectan las presiones sociales, la distinta respuesta ante las situaciones de presión, etc.

Mujeres: Sintomas de Depresion


En un primer análisis sobre los síntomas con que se presenta la depresión en las mujeres no encontraremos grandes diferencias a los que podríamos atribuir a los hombres, estos incluyen:
  • Humor decaído o triste.
  • Pérdida de interés por aquellas actividades en las que antaño se realizaban e incluso disfrutaban.
  • Sentimientos de culpa.
  • Sentimientos de inutilidad.
  • Sentimientos de desesperación, de encontrarse en una situación sin salida.
  • Pensamientos recurrentes y obsesivos.
  • Alteraciones en el apetito que afectan al peso corporal con pérdidas o ganancias de peso en un espacio muy breve de tiempo.
  • Sensación continua de fatiga y falta de energía.
  • Dificultades de concentración y capacidades mentales.

Si centramos más la atención veremos que las mujeres sí son más propensas a una serie de síntomas que los hombres:
  • Las mujeres son mucho más propensas que los hombres a notar los desordenes estacionales, estos que se produce en los meses invernales debidos a los niveles inferiores de luz.
  • Las mujeres son mucho más propensas a sufrir lo que se denomina una depresión atípica. En una depresión atípica, en lugar de pérdida de sueño o de apetito, los síntomas principales son de ganancia, se tiende a dormir en exceso y a comer más - con la consiguiente ganancia de peso.
  • En las mujeres el impacto de los sentimientos de culpa es - siempre generalizando - mayor que en los hombres.
  • Destacar por último que en las mujeres, también suelen presentarse con una mayor frecuencia los problemas asociados a la glándula tiroides. El hipotiroidismo (alteración por la cual la glándula tiroides no produce suficiente hormona tiroidea) es una alteración que pueden producir depresión y que, por tanto, debe ser estudiada y descartada antes de cualquier otro tratamiento por depresión.

Vemos un esquema de qué diferencias hay entre las depresiones en hombres y en mujeres

Las mujeres tienen a: Los hombres tienden a:
Culparse a sí mismas. Culpar a otros.
Sentirse triste, apáticas e infravalorarse. Sentirse enfadado, irritable y con el ego subido.
Sentirse ansiosas y asustadas. Sentirse desconfiados y cautelosos.
Evitar conflictos a cualquier costa. Buscar crear conflicto.
Sentirse lentas y nerviosas. Sentirse agitados e inquietos.
Tener problemas para establecer los límites. Necesidad de sentir que tienen el control a cualquier coste.
Encontrar relativamente fácil el hablar sobre sus dudas y desesperación. Resultarles casi imposible reconocer ante otros su situación de duda.
Tienden a auto-medicarse recurriendo a la comida, a los amigos y al amor. Recurren al alcohol, la televisión y el sexo para "medicarse"

Vemos que hay diferencias esenciales en cómo afecta el trastorno depresivo en las mujeres, que los síntomas de depresión (aunque generalizar siempre sea incurrir en un error) son distintivos y más propios de esta clasificación.

Entender estas diferencias y su origen es el primer paso para superar los síntomas de depresión.






Sintomas de Depresion y Ansiedad, Actualizado en: 18:02
Escrito por: Administrador

Síntomas de Depresión En los Hombres

Eres hombre y te dicen que sufres un trastorno de depresión, pero tu no estás triste, esto es porque los Síntomas de Depresión en Hombres son distintos.

Hace ya mucho tiempo que se busca la igualdad entre hombres y mujeres. Hombres y mujeres deben ser igual en derechos, capacidades y obligaciones. La realidad es que este propósito todavía está, en muchos, casos lejos de ser real. De la misma manera que existe una diferencia física obvia, en muchos casos persiste todavía una diferencia educacional y social.

Sintomas de Depresion en el Hombre - SintomasDeDepresionYAnsiedad.blogspot.com
Los hombres no lloran. Es muy importante el daño que esta frase ha causado a lo largo de la historia. Los hombres son “adiestrados” para ser personas fuertes, para ser el bastión que permanece estable en momentos de tormenta y esto implica el tener que mantener las emociones controladas en cualquier momento.

Si bien es norma el que todos pasemos por momentos bajos de ánimo, puede que tu caso sea algo peor, puede que se haya apoderado de ti un sentimiento de desesperación y la seguridad de que este estado no va sino a empeorar, puede que estés padeciendo un trastorno de depresión.

Si padeces de síntomas de depresión, es muy probable que te esté afectando la opinión popular sobre este trastorno. El conocimiento popular atribuye el trastorno de depresión a personas débiles emocionalmente incluso se tiende a relacionar las personas que padecen de depresión con signos de falta de masculinidad.

Desde síntomas de depresión y ansiedad queremos tranquilizarte desde ya. Todo esto no dejan de ser ocurrencias y reminiscencias de ideas anticuadas que sólo pueden atribuirse a la falta de información en la gente de antaño.

El trastorno de depresión es una condición de salud (un trastorno o, si prefieres, una enfermedad) tratable, que afecta a millones de hombres de todas las procedencias, edades y condiciones sociales.

Es importante remarcar varias cosas antes de seguir:
  • El trastorno de depresión afecta a hombres y mujeres, lo que se ha querido remarcar es que en el caso exclusivo de los hombres el nuestro no es - ni mucho menos – un caso aislado.
  • El trastorno, por su especificidad, no sólo afecta a quién realmente lo padece sino a todo su entorno: amigos, familiares, parejas, etc.
  • Afecta a cualquier escala social: el dinero no es definitorio. Apoyando esta idea tenemos el que los llamados trastornos psicológicos (estrés, ansiedad y depresión) son mucho más frecuentes en los países llamados desarrollados que los clasificados como en vías de desarrollo.
  • El trastorno de depresión no puede ser tomado a la ligera, debe ser tratado pues puede desviarse a problemas médicos graves.


Depresión en Hombres: Síntomas


A los hombres, por la educación recibida, les suele resultar difícil hablar de las emociones, de sus sentimientos. Esta dificultad y su resistencia natural a que les pueda estar afectando algún trastorno de tipo psicológico hace que, normalmente, se centren en resolver los problemas físicos de la depresión: dolores en la zona lumbar, dolores de cabeza, dificultades en el sueño (bien en conciliarlo, bien en mantenerlo), problemas sexuales, etc., dejando así en segundo plano el problema real. Tratamos el piloto de alerta y dejamos el motor estropeado.

Presumiblemente también se deba a la educación recibida, pero el hecho es que los hombres también han demostrado tener mucha menos destreza que las mujeres en reconocer sus síntomas.

Ante la depresión los hombres tienden a esconder, a negar sus sentimientos y tratan de enmascararlos con nuevos comportamientos. Niegan la tristeza y culpabilizan de lo que ocurre a lo que les rodea. Es precisamente ahí donde tendremos los principales síntomas de depresión en hombres:

  • Problemas físicos.
    Dolor: Se trata de un dolor igual al que padeceríamos tras un golpe, un esfuerzo indebido, etc. Son dolores reconocibles pero que no responden a ninguna causa identificable. En especial, estos dolores se centrarán en la espalda, el cuello y la cabeza.
    Problemas digestivos: acidez, sensación de vómito, etc. que no responde al tratamiento normal
    Problemas/Disfunciones sexuales.

  • Cambios de humor:
    Se culpabiliza de lo que les ocurre a lo que les rodea, esto les hace cambiar su humor. Se caracteriza por la pérdida del sentido del humor, el mal genio, la crítica irracional, la irritabilidad e incluso violencia, tanto verbal como psicológica y física.

  • Comportamiento temerario:
    Algunos hombres buscan la solución en experiencias vitales que les aumente el nivel de adrenalina, experiencias con las que "vuelvan a sentirse vivos". Este tipo de conductas va desde el abuso del alcohol, relaciones sexuales sin protección en lugares prohibidos, hasta el consumo de drogas, la ludopatía, la práctica de deportes de riesgo o la conducción temeraria.


En resumen  (aunque generalizar es siempre arriesgarse a cometer un error con cada persona en concreto):

Los síntomas de depresión en hombres suelen estar más vinculados a la dificultad que estos presentan en aceptar que puedan padecer un trastorno mental y a las conductas que realizan para intentar sobrellevarlos culpando a su entorno de sus problemas o buscando la manera de experimentar sensaciones que les evadan de su problema.



Sintomas de Depresion y Ansiedad, Actualizado en: 17:46
Escrito por: Administrador

Síntomas de Depresión

Es frecuente confundir la tristeza con la Depresión, pero esta tiene unos síntomas definitorios que la hacen muy diferente. Aquí los tratamos.

El transcurso normal de la vida hace que todos tengamos cambios en nuestro estado de ánimo. De vez en cuando todos tenemos “días grises”, días en los que la tristeza se hace más patente. Esto es un proceso normal que a todos, en mayor o menor medida, nos afecta.

Sintomad de Depresion - SintomasDeDepresionYAnsiedad.blogsport.com
Cuando estamos ante una situación en la que este estado de abatimiento se comienza a apoderar de nuestra vida, cuando vemos que este estado se alarga en el tiempo y comenzamos a sentir que no tiene intención de desaparecer, es cuando debemos empezar a plantearnos si no estaremos afectados por la depresión.

Como decimos, tener unos días bajos no es tener depresión, la depresión implica un trastorno emocional más profundo.

Si ya estamos seguros de que nuestro trastorno es que tenemos depresión, es el momento de no asustarse, para eso surge esta página síntomas de depresión y ansiedad, es el momento de comenzar a entender que es en la propia comprensión de los síntomas y sus causas donde se inicia el camino que nos va a llevar a superarlo.


¿Qué es la depresión?


Según Wikipedia:

La depresión (del latín depressio, que significa «opresión», «encogimiento» o «abatimiento») es el diagnóstico psiquiátrico que describe un trastorno del estado de ánimo, transitorio o permanente, caracterizado por sentimientos de abatimiento, infelicidad y culpabilidad, además de provocar una incapacidad total o parcial para disfrutar de las cosas y de los acontecimientos de la vida cotidiana.

Desde Sintamos de Depresión y Ansiedad consideramos que esta definición no es de gran ayuda para las personas que no han tenido ningún contacto con este trastorno. El hecho de estar triste o los bajones en el estado de ánimo son reacciones normales a los reveses de la vida, por tanto se deben diferenciar de la depresión.

Mientras que hay personas que definen la depresión como un “agujero negro” en el que han caído sus vidas y del que no van a poder salir nunca, en otras personas la depresión no se manifiesta en absoluto como un estado de tristeza; para ellos, simplemente, la vida ha dejado de tener el sentido que tenía, su vida se ha vuelto apática y vacía pero no se sienten tristes. En el caso particular de los hombres, es normal que este trastorno se muestre con un estado que los vuelve más inquietos, enojables e incluso agresivos.

El punto que va a permitirnos tener una idea clara de que lo que padecemos no es un episodio (más o menos largo), de tristeza sino que es un trastorno de depresión va a estar en el que la depresión afecta a nuestra vida cotidiana. Este síntoma es – en muchos casos – definitorio. La depresión como trastorno interfiere en nuestra capacidad de desarrollar nuestra vida con normalidad, interfiere en nuestra capacidad de estudiar, trabajar, divertirnos e incluso comer o dormir.

Para saber si efectivamente estamos padeciendo un trastorno de depresión es necesario recurrir al especialista quien nos realizará las pruebas oportunas para el diagnóstico preciso. Aún así, podemos hacernos una primera idea recurriendo a los síntomas típicos de este trastorno.

Depresión: Síntomas


Mucha gente habla de síntomas sin saber muy bien de qué estamos hablando. Cuando nos referimos a los síntomas, estamos hablando de las señales externas o internas que producen los trastornos. Señales estas que seremos capaces de percibir nosotros mismos o los demás.

Un síntoma se describe con un símil bastante acertado en las alarmas, los pilotos que tienen la mayoría de electrodomésticos o los vehículos. Estos pilotos son un indicador externo de que algo está funcionando de manera anormal en la máquina en cuestión.

De forma análoga, los síntomas son las alarmas de nuestro cuerpo. Los síntomas son la manera que tiene nuestro cuerpo de indicarnos que algo no está funcionando de forma correcta en su interior.

Veamos ahora una relación de los síntomas de depresión más frecuentes:

  • Síntomas psicológicos:
    • Sentimientos de impotencia y desesperación. Una visión pesimista del panorama que nos rodea, la idea obsesiva de que no existe posibilidad de mejorar la situación ni a corto ni a largo plazo.
    • Apatía y pérdida de interés por los quehaceres diarios. Las cosas que antes nos gustaban y nos distraían ya no nos llenan, perdemos el interés por nuestras antiguas aficiones, pasatiempos, etc.
    • Sentimiento de pérdida de energía. Como si se hubiera desenchufado la pila que alimenta su cuerpo. Sentimiento de lentitud, de cansancio general, incluso las tareas más sencillas le resultan ahora casi imposibles de realizar y requieren mucho más tiempo para realizarse.
    • Perdida en la capacidad intelectual. Problemas para concentrarse en alguna tarea, problemas en la toma de decisiones, problemas de memoria, etc.
    • Fuerte sensación de inutilidad o culpa.
  • Síntomas conductuales:
    Alteraciones en nuestra manera de comportarnos.
    • Modificaciones que pueden llevar a comportamientos imprudentes, temerarios o escapistas.
    • Alteraciones en los nervios. Se siente especialmente irritable, agitado e incluso este estado le ha elevado el nivel de violencia. Puede percibir que este estado responde a que el resto a aumentado su nivel de violencia contra usted, aunque no sepa el porqué.
  • Síntomas físicos que no responden a causas físicas:
    • Normalmente asociados a alteraciones gástricas o dolores en la cabeza, espalda, cuello, etc. y que no responden a las causas físicas.
    • Alteraciones en nuestro metabolismo que tienen como consecuencia perdidas o ganancias de peso significativas en poco tiempo (normalmente se considera relevante cuando este cambio es de más de un 5% en sólo un mes – y no nos hemos puesto en un plan de adelgazamiento)
    • Cambios en la manera del sueño. Esta alteración puede manifestarse tanto en episodios recurrentes de insomnio, acortarse el ciclo del sueño (especialmente despertar antes por las mañanas) como la necesidad de dormir más de lo que era habitual.


El que momentáneamente te sientas identificado con uno o varios de estos síntomas no quiere decir que tengas un trastorno de depresión, como ya hemos dicho, todos pasamos por periodos “oscuros” y no por eso estamos deprimidos. Para tener una mayor certeza te recomendamos que realices nuestro test de depresión.



Nota:

De la misma manera que ocurre con un piloto que nos informa de que algo no funciona bien, apagar la alarma no resuelve el problema, los síntomas que nos informan de que algo no funciona bien en nuestro interior pueden apagarse (o mitigarse) pero esto no va a resolver el problema real.

Por ejemplo, tenemos una luz en el salpicadero del coche que nos indica que este no tiene aceite; podemos desconectar el piloto y, con ello, ya no veremos la señal, pero esto no le da al coche el aceite que falta y se rompe.

La auténtica solución al problema no será apagar el síntoma (este mecanismo que nos informa funciona bien) sino resolver el problema en su origen.


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Sintomas de Depresion y Ansiedad, Actualizado en: 16:58
Escrito por: Administrador