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Como evitar los pensamientos negativos

Los pensamientos negativos son uno de los síntomas más difíciles de manejar, pero podemos aprender cómo evitar tener estos pensamientos perjudiciales.


Síntomas de depresión y ansiedad es una bitácora que surge con la intención de ser un punto de encuentro entre las personas que padecemos o hemos padecido el trastorno de depresión y/o el trastorno de ansiedad.

Evitar los Pensamientos Negativos
Como hemos sufrido este trastorno en nuestra persona, SÍ estamos capacitados para comprender qué tan importantes e incapacitantes son los síntomas que suelen acompañar a la depresión y/o la ansiedad (algo que no pueden decir muchos de los “especialistas” en su tratamiento y cura, puesto que, pueden empatizar y hacer un esfuerzo para comprender con la experiencia de lo aprendido y oído, pero nunca lo han padecido en sus carnes) y, sin lugar a dudas, uno de los síntomas más frecuentes, recurrentes y difíciles de lidiar son los pensamientos negativos.

Existe un dicho que reza:

“No hay peor enemigo que nuestra propia mente,
a la que no logramos silenciar y 
de la que no podemos escapar”.

Nosotros sí entendemos hasta qué punto afecta el hecho de tener una idea recurrente golpeando una y otra vez nuestro cerebro sin que tengamos manera de poder eliminarla: porque lo que queremos es eliminarla, que desaparezca, que nuestra mente no vuelva sobre ella,..., y no podemos.

En realidad no sabemos si alguien será capaz de conseguir este estado, esto es: de manera consciente y voluntaria decidir qué piensa y qué no. A la mayoría de las personas esto no nos ocurre, nuestra mente es como un ente distinto a nosotros, con voluntad propia y que parece que hace sólo aquello que quiere.

Aunque, como decimos, este síntoma de depresión y ansiedad, es de los difíciles de manejar, sí que podemos hacer una serie de cosas que nos van a permitir “sobrellevarlos” con mejores expectativas. Como en la mayoría de cosas sí podemos aprender


Vencer los Pensamientos Negativos

Cómo Vencer los pensamientos Negativos



Siempre se ha dicho que la lengua es indiscreta, cuando nos duele una muela, cuando nos hemos pegado un bocado, cuando nos la hemos mordido, etc. de manera inconsciente no podemos sino volver a hurgar en el lugar dolorido con la lengua. Intentamos evitarlo y, cuando volvemos a ser conscientes (normalmente porque vuelve el dolor) ya está la lengua tocando donde no debiera.

Con la mente ocurre algo similar: Para muchos de nosotros - que padecemos o hemos padecido de trastornos de depresión y/o de ansiedad -, la mente es con las preocupaciones lo mismo que los rumiantes con la comida, les damos vueltas y más vueltas sin llegar nunca a asimilarlos. Nos introducimos sin querer en un círculo vicioso del que resulta muy difícil salir.

Para vencer estos pensamientos negativos podemos seguir estos consejos:


Aceptar

Hemos puesto este punto como primero pues es, probablemente, el más difícil. Cuando queremos que el pensamiento negativo remita, en realidad lo que estamos queriendo es que desaparezca, que sea un recuerdo (de esos tan antiguos que ya ni recuerdas), que no haya existido.

Sabemos que existe la ansiedad, que la ansiedad es un sistema de defensa presente en todos los humanos, que la ansiedad en sí es beneficiosa pero que, los que padecemos de trastorno de ansiedad, tenemos este sistema alterado y nos está “complicando”, por lo que queremos que se apague definitivamente.

De la misma manera que cuando hablamos de trastorno de ansiedad, queremos apagar un sistema que no se puede apagar – pues perderíamos sus beneficios – y debemos entender y asumir que la cura de la ansiedad no pasará por eliminar la ansiedad de nuestras vidas sino por que el sistema vuelva a funcionar de la manera adecuada, de la misma manera, debemos entender que las preocupaciones forman parte de nuestra existencia.

Es normal tener un pasado, un presente y un futuro. Un pasado del que aprender y coger lo bueno que nos dio, un futuro porque debemos tener cierta previsión y esperanza y un presente porque es aquí y ahora cuando se está viviendo.

Los pensamientos negativos son una alteración y, normalmente exagerada y negativa de la realidad, debemos aceptar la realidad misma, no aquello que nosotros le añadimos. Es un proceso de aprendizaje, de comprender que está ahí, aceptarlo sin evaluarlo. No evitar que esté, sólo aceptarlo y apartarlo. Volverá y repetiremos el proceso como algo natural.


Distracción.

Una buena estrategia que podremos seguir al evitar los pensamientos negativos es la de realizar tareas que nos resulten gratas.

Evitar Pensamientos Negativos - Distraccion
Cuando el pensamiento negativo se ha apoderado de nuestra realidad es fácil que ya no encontremos la satisfacción en aquellas actividades que antes nos gustaban (lo sabemos bien quienes padecemos de trastorno de depresión y/o trastorno de ansiedad). Debemos intentar volver a reconquistar esta parcela de nuestra vida.

Reemprender las tareas que nos resultaban gratas, volver a aprender a disfrutar de ellas, volver a sentir como nuestro estado de ánimo mejora cuando las hacemos y, con esta mejoría en cómo nos sentimos, estaremos mermando la fuerza del pensamiento negativo.

No existen reglas generales sobre qué actividades son las recomendadas en este punto, cada persona encuentra (o encontraba) satisfacción en unas u otras: ver la tele, salir de compras, jugar a las cartas, hacer deporte, etc. Lo importante es recuperar aquello que nos hacía sentir bien a nosotros y, hacerlo.


Cambiar la Perspectiva.

La realidad es como es ... o no. La realidad que percibimos está distorsionada por nuestra apreciación de la misma, nuestro aprendizaje vital hace que interpretemos los hechos construyendo nuestra realidad.

Al hablar de los pensamientos negativos que nos afectan y que queremos aprender cómo evitar, un consejo que suele resultar útil es el de intentar ver esa misma realidad de la manera más objetiva posible.

Deberemos intentar observar esa realidad intentando ser realistas, intentando evitar el catastrofismo (a los que, reconozcámoslo, tenemos tendencia – normal: tememos un trastorno de depresión y/o ansiedad y es uno de sus síntomas característicos).

Evitar Pensamientos Negativos - Perspectiva
Para cambiar esta perspectiva no siempre es posible hacerlo por nosotros mismos, en estos casos es aconsejable ver qué opinan, como afecta a otras personas de nuestra confianza. Escuchemos qué nos aportan para tener una visión más objetiva.

Recordemos: escuchar no es oír: oír es un proceso por el que el sonido entra en nuestros oídos, escuchar es el proceso por el que asimilamos y procesamos con nuestro cerebro aquello que oímos.

Como ya comentamos al principio, nosotros hemos pasado este proceso y sabemos lo fácilmente con lo que despreciamos o desoímos la opinión de los demás – es, precisamente, uno de los síntomas de los trastornos de depresión y/o ansiedad -. Pensamos que no están en nuestro lugar, que nos les afecta como a nosotros, que no pueden llegar a entender, etc. En el fondo lo que estamos haciendo es aquello que en este consejo os invitamos a evitar, estamos escudándonos, poniendo excusas, para no aceptar que la realidad que nosotros percibimos pueda tener otros puntos de vista, que no sea tal cual nosotros la sentimos.


Anticipación.

Por desgracia los pensamientos negativos no vienen solos. Normalmente no existe un único pensamiento negativo, normalmente tras un pensamiento negativo vienen otros.

Un consejo es aprender a identificarlos para intentar parar su efecto incluso antes de que se produzca. En este punto los especialistas aconsejan que nos agenciemos una palabra muleta (del estilo: alto, para, no, etc.) que utilizaremos cuando percibamos un pensamiento que sintamos que puede ser negativo, una muleta a la que recurriremos cuando nos demos cuenta de que estamos volviendo a este pensamiento negativo.

Notar que no a todas las personas les resulta productivo esta palabra, esta orden a nuestro cerebro indicándole que no queremos avanzar en este pensamiento, ciertas personas necesitamos - antes que esta orden - un aliento, un empujón de fuerza que nos indique que somos capaces de superarlo, en estos casos deberemos recurrir a muletillas alentadoras: soy capaz, tengo que intentarlo, etc.



Los pensamientos negativos merman mucho nuestra capacidad vital. Esta realidad es aplicable a todas las personas y, en especial a aquellos que padecemos de trastorno de depresión y/o de trastorno de ansiedad.

Si bien no siempre es posible quitar los pensamientos negativos de nuestra mente, si podemos aprender cómo evitarlos o cómo vencerlos, para ello lo más importante será detectarlos de manera temprana y no alimentarlos para que crezcan.





Sintomas de Depresion y Ansiedad, Actualizado en: 17:24
Escrito por: Administrador

ANHEDONIA Sintoma de Depresion y Ansiedad

La depresión y la ansiedad hacen que no podamos disfrutar de las cosas, es la conocida Anhedonia. Pero ¿qué es realmente anhedonia?.


Hedoné es un espíritu femenino de la mitología griega asociado al deseo sexual. El significado, en griego antiguo, de esta palabra es placer. A partir de este término se construye la palabra actual An-Hedonia para significar la “ausencia de placer”.

Cuando revisamos la historia vemos que anhedonia ha tenido distintos significados:

  • Personas que, aún sintiendo placer, no son conscientes del mismo: En este sentido las personas que padecen de anhedonia, sí perciben las situaciones y las cosas placenteras, el problema radica en que no son conscientes de ello, algo impide que se reconozcan estos estímulos como placenteros.

  • Personas que son incapaces de expresar placer: Según esta premisa, las personas con anhedonia sí perciben los estímulos placenteros, sí experimentan placer, pero son incapaces de expresar este sentimiento.

  • Una visión amplia del problema que hace que las personas con anhedonia sean incapaces de hacer consciente cualquier emoción, no sólo el placer.


Anhedonia
Para tener una idea más precisa de este trastorno recurrimos al DSM (Diagnostic and Statistical Manual of Mental Disorders - Manual de Diagnóstico y Estadística de los Trastornos Mentales) que define la anhedonia como “la falta de interés o placer” en todas o casi todas las actividades.

A partir de este concepto tenemos que observar distintos casos:

  • Cuando una persona padece de anhedonia puede tener una pérdida de interés “general” o sólo en aspectos concretos, esto es, existen grados de anhedonia. En este sentido, es clave determinar cuando estamos hablando de una pérdida de sensibilidad hacia actividades que antes sí nos resultaban placenteras.

  • Aunque tradicionalmente se ha hecho hincapié en la capacidad para disfrutar de las cosas placenteras, actualmente también se incluye en anhedonia la motivación por participar en actividades. De esta manera se definen dos tipos de anhedonia: la anhedonia motivacional, que estará referida al deseo por participar en actividades placenteras y la anhedonia consumatoria, que sería la capacidad de disfrutar en la consumación de dichas actividades.

  • Teniendo en cuenta que estamos refiriéndonos en todo momento a la capacidad de disfrutar de las cosas placenteras, tenemos que ser conscientes de la importancia que tiene la cultura en esta alteración. Las distintas culturas valoran de forma distinta las conductas, lo que para unas es satisfactorio y está bien visto, para otras puede no serlo.


Un comentario de un lector indicaba: (de todos los síntomas) “Quizá el peor ... es la sensación de vacio, que ninguna actividad de haga me llena. Es como si un fuego quemara aquello que te debería llenar”.

Anhedonia: Sintoma



Es frecuente buscar los síntomas que describen a la anhedonia, pero desde un punto de vista del término síntoma como alarma que informa de un mal funcionamiento, la anhedonia no es un trastorno sino un síntoma de otra alteración.

En concreto la anhedonia es un indicador, un síntoma, de otros trastornos que irán desde trastornos del espectro esquizoide, trastornos del espectro autista, problemas de adicción a las drogas, abstinencia de las mismas, hasta aquellos que nos interesan especialmente en este blog: la anhedonia como síntoma de depresión y/o ansiedad.

Los trastornos de depresión y ansiedad, llevan generalmente asociado un sentimiento de irrealidad, de lejanía y distanciamiento con la realidad que hace que las personas que lo padecemos tengamos especiales dificultades para disfrutar de aquello que da placer a los demás y que también nos lo daba a nosotros. La falta de motivación, la carencia de alegría, la congelación de la capacidad emocional es a lo que llamamos anhedonia.

Pero,

¿Qué causa la Anhedonia?.

Cuando hablamos de ansiedad, se han realizado estudios que determinan la relación existente entre este trastorno y una alteración de la zona del cerebro denominada amigdala. Dichos estudios no pueden concluir si fue primero el huevo o la gallina, trasladado a nuestro tema, no es posible determinar si es una alteración de la amigdala la que produce la ansiedad o la ansiedad quien acaba provocando que se atrofie la amigdala.

En el caso de la anhedonia parece estar demostrada su relación con la carencia en nuestro organismo de una sustancia llamada dopamina. La dopamina es una sustancia química presente en nuestro cerebro es la que se encarga de producirnos las sensaciones placenteras. En este caso sí parece claro que es la ausencia de dopamina la que produce anhedonia y no al contrario.

La dopamina puede reducirse por el consumo de determinadas drogas y medicaciones, lo que explica que tengan anhedonia las personas adictas a las drogas, las que están en periodo de abstinencia y las personas con trastornos de depresión y/o ansiedad que están en tratamiento médico, pues estos medicamentos tienen como efecto lateral la disminución de dopamina en nuestro cerebro.

Y,

¿Cómo se cura la Anhedonia?.


Cuando detectamos que estamos ante una pérdida de sensibilidad por las cosas placenteras, deberemos acudir a nuestro especialista para un correcto diagnóstico de qué es exactamente aquello que nos está ocurriendo: recordemos que la anhedonia es un síntoma que puede estar indicándonos trastornos esquizoides o autístas y, por tanto, deben ser diagnosticados por un especialista.

Cuando estemos en el caso en que se centra este blog, la anhedonia vinculada a los trastornos de depresión y/o ansiedad, debemos tener claro que la anhedonia es un síntoma, un indicador de que algo en nuestro interior no funciona correctamente.

La anhedonia se puede estar produciendo por el consumo de medicamentos (antidrepresivos o ansiolíticos) que estén reduciendo nuestra capacidad de producir dopamina o como consecuencia de la irrealidad de nuestro trastorno.

En ambos casos, la anhedonia no es preocupante en tanto en cuanto su cura está vinculada a la superación del trastorno originario (si está producida por la medicación, al superar el trastorno, esta será suspendida).

Si estás en la situación en que tu trastorno de depresión y/o ansiedad te ha provocado que hayas perdido la capacidad de disfrutar de las cosas buenas de la vida (comida, paseo, charla agradable, etc.), si te han dicho que padeces de anhedonia, piensa que ambos están relacionados.

En cuanto superemos el paréntesis que está suponiendo en tu vida la depresión y/o la ansiedad, volverás a disfrutar de manera automática, de la vida en plenitud.



Sintomas de Depresion y Ansiedad, Actualizado en: 17:38
Escrito por: Administrador

Sintomas de Ansiedad

Los síntomas de Ansiedad puede parecer que corresponden a otro trastorno. Aquí veremos esos sintomas de ansiedad.

No es nada extraño que las personas que padecemos de trastorno de ansiedad tardemos en asumirlo: Con frecuencia este trastorno se manifiesta con unos síntomas que hacen que pienses que es otra la causa.

Sintomas de Ansiedad - http://sintomasdedepresionyansiedad.blogspot.com
Las personas que no hemos tenido un contacto directo con este trastorno e incluso las que sí lo han tenido, lo normal es que cuando sienten una fuerte presión en el pecho y que se les adormece el brazo izquierdo lo asocien a que pueden estar sufriendo un ataque al corazón. Nunca lo han sentido pero sí saben que son síntomas asociados a dicha enfermedad.

De igual manera cuando tienes sensaciones de vértigo, lo normal es pensar que pueda deberse a algún problema en las cervicales o en el oído, o cuando tienes nauseas y ganas de vomitar que estas deben responder a algo que comiste y no te ha sentado bien o algún trastorno en el sistema digestivo.

Algo parecido podemos decir cuando relacionas estos vértigos con el viajar en determinado medio de trasporte: poco a poco vas evitando el utilizarlo para, de esa manera, tratar de evitar que se repita el síntoma.

Por supuesto, como a cualquier persona normal, estos síntomas te afectan. Están limitando tu calidad de vida y, por tanto, lo normal es que estés más preocupado de lo habitual, que tengas problemas de concentración, pues estás pensando en ellos o que veas afectada tu capacidad de concentración, atención e incluso erección: aunque intentas restarle importancia, el problema está ahí y no es que no se reduce sino que aumenta, por lo que requiere de tu atención y no puedes prestársela a otras cosas.

Cuando, ya cansado de luchar y no mejorar, decides acudir al médico este nos sorprende con un diagnóstico de lo más inusual: No padecemos de ninguna alteración física, lo que nos ocurre es que padecemos de trastorno de ansiedad.

La pregunta inmediata es ¿cómo puede ser que un trastorno de la mente pueda estar causando nuestros síntomas?. Mis síntomas son especialmente físicos y reales, puede que en otras personas esto se corresponda a un trastorno de ansiedad pero no es mi caso: Yo estoy peor.


Para comenzar a resolver este lio lo primero que deberemos es conocer cuales son estos sintomas,

Ansiedad: Sintomas


Los síntomas con los que cursa el trastorno de ansiedad son muchos y muy diferentes, tanto que dos personas que realmente padecen del mismo trastorno (el de ansiedad) pueden no presentar ni un sólo síntoma coincidente.

En una relación somera de estos podemos destacar:

  • Síntomas Respiratorios: sensaciones de ahogo, respiración acelerada, bostezos, etc.
  • Síntomas Cardiovasculares: Presión en el pecho, taquicardias, opresión en el pecho, palpitaciones, etc.
  • Síntomas Genitouninarios: Problemas de erección/eyaculación/estímulo sexual, micciones frecuentes, etc.
  • Síntomas Gastrointestinales: Nauseas, vómitos, estreñimiento, pérdida de peso, etc.
  • Síntomas Neurológicos: Alteraciones del sueño, mareos, temblores, etc.
  • Síntomas Neurovegetativos: Vértigos, cefaleas, rubor, palidez, sudoración, etc.
  • Síntomas Somáticos Sensoriales: Zumbido de oídos, debilidad, visión borrosa, etc.
  • Síntomas Somáticos Musculares: Tensión cervical, tics, dolor muscular, etc.
  • Síntomas Intelectuales: Problemas de memoria, de concentración, embotamiento, etc.
  • Síntomas Psicofísicos: Llanto fácil, tartamudez, fatiga, impaciencia, etc.
  • Síntomas Cognitivos: Apatáa, indecisión, preocupación, tristeza, etc.


Como puede observarse la cantidad de síntomas es muy elevada y  diversa (una lista más amplia pueden consultarse en: http://queeslaansiedadycomosecura.blogspot.com/2013/01/ansiedad-sintomas.html.

Ante esta ingente cantidad de síntomas, los expertos tienen a intentar simplificarlos y a clasificar los síntomas de ansiedad en tres grupos principales:

  • Síntomas cognitivos:

    Hacen referencia a las modificaciones que tenemos en nuestra manera de percibir la realidad.
    Según un estudio reciente, se confirma que el síntoma predominante en este grupo continúa siendo la preocupación, pero también son muy frecuentes el temor anticipatorio, pensamiento obsesivo y recurrente, la angustia, la indecisión y la incapacidad de afrontar determinadas situaciones.

  • Síntomas conductuales:

    En este grupo se engloban las modificaciones que se producen en nuestra manera de comportarnos.
    En este grupo son frecuentes las conductas de evitación, los Tics, la voz vacilante o el tartamudeo.

  • Síntomas físicos:

    Alteraciones en nuestro cuerpo.
    Estos síntomas suelen ser los más difíciles de asimilar puesto que no parece lógico que un trastorno mental pueda producir síntomas físicos reales, de origen mental pero reales.
    En este grupo suelen destacar la opresión en el pecho, los mareos/vértigos, dolores de cervicales, cefaleas y los problemas gástricos.

Como vemos un amplio abanico de posibilidades asociadas a un único trastorno: el Trastorno de Ansiedad.

Puede parecer que el diagnóstico está equivocado pero si coinciden en el mismo varios especialistas y se sustenta en pruebas concretas que descartan otras dolencias, existe una alta probabilidad de que el diagnóstico no esté equivocado.

Es hora de asumirlo y comenzar a actuar contra la ansiedad.




Notas:
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Tus dudas o comentarios serán bien recibidos.


Sintomas de Depresion y Ansiedad, Actualizado en: 18:20
Escrito por: Administrador